No suelo sorprenderme ante la manipulación del lenguaje que se observa de modo habitual en los medios de comunicación.
Las ganas de aprender Bioética me convierten en habitual asistente a conferencias y cursos que considero pueden conducirme a tal propósito. Observo una tendencia que se hace común: explicar la Bioética a partir del análisis de la formulación de leyes concretas en vigor o por venir. Y esto me interroga.
Los grandes discursos del siglo XX se han construido con grandes palabras: justicia, libertad, democracia, tolerancia, paz… Encontramos en ellas un denominador común: carecen de sentido fijo. Por eso -decía Larra- hay quien las entiende de un modo, hay quien las entiende de otro
¿Es posible identificar un enfoque de la bioética propio de la Unión Europea (UE) y aclarar los rasgos específicos del debate europeo acerca de las implicaciones éticas de la ciencia y la tecnología?
El proceso de aprendizaje en el campo de las ciencias de la salud y más específicamente en lo correspondiente a la cirugía, con su consiguiente adquisición progresiva de responsabilidades, debería suponer un desafío ético para todos aquellos que participan en él, tanto médicos en formación como docentes. De hecho, el objeto de ese aprendizaje no es sólo el dominio de una técnica más o menos compleja, sino el logro directo de la recuperación de la salud del ser humano que se confía a nuestros cuidados asistenciales.
La proliferación de empresas que ofrecen test genéticos personalizados plantea muchas interrogantes sobre la falta de seguridad en su elaboración o el destino de esos datos. En España, a raíz de la entrada en vigor de la Ley de Investigación Biomédica, los test genéticos están controlados. Así, el artículo 1.2 señala que «exclusivamente dentro del ámbito sanitario regula la realización de análisis genéticos y el tratamiento de datos genéticos de carácter personal’.
El ejercicio actual de la medicina puede definirse, según E.D. Pellegrino (1), como un cuerpo disciplinado de conocimientos cuyo fin último es alcanzar la perfección de los cuerpos vivos. El punto de partida de dicha disciplina es la experiencia y el conocimiento sobre la relación entre los síntomas corporales y los remedios terapéuticos existentes.
En el British Medical Journal del pasado 7 de abril, Rebecca Coombes ha publicado un interesante reportaje cuyo título nos sitúa en la gran duda que planea sobre la generalización de esta nueva vacuna en un país desarrollado: Life saving treatment or giant experiment?